miércoles 1 de febrero de 2012

En tiempos de tribulación, vuelvo a Ignacio







“Yo he ido al pleito taurino porque lo consideraba una cosa esencialísima y necesaria para la fiesta de los toros...El traje de torero no es ni podrá ser en ningún caso confundido con la librea del lacayo. La sangre que mana de nuestras heridas, derramada en las plazas de toros, sirve de motivo para el enriquecimiento de las empresas...”

Discurso de Ignacio Sánchez Mejías al concluir la cena-homenaje que le organizó la Asociación de Matadores de Toros en febrero de 1925, como agradecimiento por liderar el conflicto de los toreros con los principales empresarios taurinos. Aquella temporada su nombre no figuró en los carteles de la Feria de Abril.

Citado por Andrés Amorós: Ignacio Sánchez Mejías. Alianza, 1998, pg. 103


Otro Ignacio también escribió:

“En tiempos de tribulación, no hacer mudanza.”

Ignacio de Loyola: Ejercicios espirituales


A la inoportunidad de plantear reivindicaciones –por justas que sean- en plena Gran Recesión, se une la paradójica secuela de atenuar la responsabilidad de la patronal taurina en la deriva de la fiesta. Para la mayoría, sólo queda la avidez de los toreros. Muy al fondo, casi olvidada, la codicia pertinaz de las grandes familias.

  

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6 Deja tu opinión de aficionado:

Raúl dijo...

Juan, éste Post te lo voy a coger prestado eheh??.

Llevo tiempo pensando, que el G10 y los toreros con tanto movimiento y exposición, al final, van a cargar con todas las culpas de la situación de la Fiesta.
Y los males de la Fiesta vienen de muy,muy largo, tan largo que algunos del G10 ni habían nacido.

Un saludo.

Juan Medina dijo...

El único que había nacido entonces era Canito!!

Yo creo que lo han planteado horrorosamente mal, aunque la razón la tengan ellos. Sea como sea, algo se mueve y la temporada va a ser movida.

Enrique Martín dijo...

Juan:
En estos días a mi me parece que los que se mudan son los toreros del G 10. Y es verdad que los males vienen de atrás, pero estos señores le han pegado un volantazo y un acelerón más que considerable y en lugar de frenar, siguen con el pie en el pedal, pensando que ese es el camino bueno.
Un saludo

Juan Medina dijo...

Enrique:

Han tenido que plantear la mudanza ahora, en pleno desastre económico, mientras que en plena burbuja de festejos todos -menos uno- toreaban en plazas de tercera exprimiendo el jugo. Es una pena, porque podrían abanderar la regeneración si todos fuesen con apoderados independientes de las grandes empresas.

Aún así, algo se mueve y el pulso que se plantea al menos les está dando dolores de cabeza a los que llevan décadas mangoneando el negocio.

Le comentaba ayer a Ignacio Sánchez Mejías en su blog que entre unos (ANOET) y otros (G10), dan para contar en clase un ejemplo de monopolio bilateral. Y en esos casos, suele ganar el pulso el grupo que mejor mantiene la cohesión. Los toreros la fomentan vía sanciones a quienes incumplan el pacto. Las empresas, a través del fuerte incentivo que suponen los beneficios potenciales de mantener el pacto.

Un saludo.

Xavier González Fisher dijo...

Juan: Hace años se hablaba del "trust" en la fiesta... Pues aquí está, "de cuerpo presente"... Cualquier definición de libro, o de enciclopedia, lo deja claro... Y esas son conductas colusorias...

Juan Medina dijo...

Xavier:
Estamos rodeados... y "trusteados".