Es la estrella emergente del animalismo organizado. En los carteles, Núria Querol. Médico, bióloga, experta en violencia familiar y homicidios en serie (sic).
Hace ya dos años compareció ante el Parlament catalán, cuando el aquelarre nacionalanimalista que prohibió las corridas de toros.
Apoderada por Anselmi –que la cita y recita en twitter-, anda ahora de tournée por Latinoamérica (1, 2, 3) para difundir la Buena Nueva Animalista, que resume citando a Singer (no a Peter, sino a Isaac): “Para los animales todos los humanos somos nazis y toda la vida un eterno Treblinka”.
En fin, hablando de nazis, animales y asesinos en serie, ya hemos contado en este blog quiénes promovieron las primeras leyes de bienestar animal de la historia. No sé por qué, todo esto me ha llevado al Monsieur Verdoux de Chaplin, cuando en la escena del juicio argumenta sobre las guerras y los homicidios en serie:
“Como asesino de masas no soy más que un simple aficionado.”
Que no se lea este post como una enmienda a la totalidad del activismo animalista. Ya quisiéramos los aficionados a los toros un sector con la organización y el marketing estratégico que despliegan los antitaurinos. Como también decía Verdoux “Para tener éxito en cualquier cosa de la vida, hay que estar organizado”. Y en eso, el animalismo es un ejemplo para la industria (sic) del toro.






7 Deja tu opinión de aficionado:
Imagínate Juan... Yo creo que habría que poner en su adecuado contexto lo que la señora esa dice, porque de ser así, las personas que hacen experimentos en laboratorios con animales, resultaría que son alguna especie de "asesinos seriales", porque se quiera o no, un importante porcentaje de esos animalitos mueren en el tránsito de la experimentación de que se trate... No quiero pensar en el Dr. Salk (inventor de la vacuna contra la Poliomielitis, o los que prueban los anti-retrovirales..., resulta qué... ¡son matones en embrión!).
No cabe duda que Mr. Disney es el gran culpable de esa manera de ver esta arista de la vida, al dar rasgos humanos a unos seres vivos que no los tienen y que a partir de allí, algunos oligofrénicos hayan construido una serie de "teorías" que solamente aceptan otros oligofrénicos...
Y sí, todo mundo se puede organizar en esto para ver como le trinca el parné al de enfrente, pero cuando se habla de los fundamentos esenciales de esto, lo único que se ve es una parvada de avestruces, bien pertrechadas en sus respectivos hoyos de golf...
Un abrazo.
Xavier, tu ejemplo del laboratorio no puede ser más idóneo. En una entrevista, la Dra. Querol -tan leonardesca en sus titulaciones y saberes- dice que una rata de laboratorio le cambió su vida siendo estudiante de Biología. Un profesor, no. Unos compañeros, tampoco. Una rata. Y todo porque la "bautizó". La llamó Enriqueta, le cogió cariño y empezó a verla como alguien y no como algo.
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/ecologia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-11215321.html
A los millones de personas que salvan sus vidas gracias a las vacunas y medicamentos que resultan de experimentos con Enriquetas, a ésos, a todos ésos no los bautizó. Extraña igualdad animal la que predica, poniendo a Ketty en la cúspide de su pirámide
"ratoncéntrica".
Congelado y todo, y la lata que nos está dando don Walt. Menuda legión de predicadores... y de incautos. Al final, como tú dices, es el parné que se llevan unos pocos, mientras los incautos levitan de compasión infinita.
Un abrazo.
PD: La historia de Enriqueta la cuenta con detalle dantesco en este link, que remata a lo grande con un "Thank you, Enriqueta, for making a difference in my life and hopefully in other animals’ and students’ lives."
http://www.learningwithoutkilling.info/stories/querol_nuria.htm
Xavier González:Formo parte de la Comisión de Ética en Experimentación Animal del Gobierno de la Generalitat de Catalunya, con lo que, a parte de mi formación científica, reviso contínuamente protocolos experimentales con animales. Mis criterios se basan en la ciencia y no en Walt Disney. Como sabrá, soy médico y tengo pacientes oligofrénicos, los cuáles me merecen el mayor de los respetos. Si tiene un ápice de decencia, espero que les pida disculpas.
Doctora:
Efectivamente, la ciencia es la base de muchas afirmaciones, lo que no quiere decir que éstas sean verdades absolutas. Mal nos iría, pues de esa manera no sabríamos de la existencia de América por no habernos arriesgado a llegar al fin del plato que se consideraba el mundo, Seguiríamos haciendo sangrías a las personas para intentar resolver cualquier mal, en colaboración con las plegarias al patrón de la enfermedad de que se tratara. Quizá tampoco habría medios de transporte, pues se consideraba que circular a más de 60 km/h era la perdición para el ser humano.
Y no voy a defender al señor González Fisher, aunque sí que diré que cuando escribe es preciso un mínimo de inteligencia, sentido común, ironía y capacidad para ponerse en lugar de los más débiles y necesitados. Quizás entonces se pueda entender el significado del primero y del segundo "oligofrénicos", que aunque se escriban igual son conceptos muy diferentes. No vale eso de coger el ráno por las hojas, eso es trampa. Y puede que usted no haya estudiado las teorías de Disney en la Universidad, pero ¿realmente cree que no le han influido?
Juan, te pido perdón por esta intromisión y a Xavier por responder a una cuestión que le incumbe estrictamente a él.
Un saludo
Esta es una discusión en la que no pienso entrar. Solamente diría que si de "Enriquetas" se trata, preocupémonos mejor de estas:
http://elpatologoinquieto.wordpress.com/2010/03/20/mesa-de-autopsias-la-extrana-inmortalidad-de-enriqueta-primera-de-dos-partes/
Ésta es tu casa.blogspot, Enrique. Y, además, comparto plenamente tu comentario. Saludos.
Xavier, acabo de leer la historia conmovedora de Henrietta (¿será posible que la conocieras de antemano?).
La recomiendo a cualquier lector con "sensibilidad, una faceta del humanismo", tal y como la describe el autor del interesantísimo blog que enlazas. Ese humanismo que aborrecen los animalistas contemporáneos tanto como lo odiaban eclesiásticos y teólogos medievales.
Gracias y un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada