Se lo confesó Belmonte a Chaves: “los mexicanos… gente brava, leal, amiga de los amigos e implacable con los adversarios”.
México es hoy en día un MITSK, uno de esos acrónimos horrendos que se utiliza para designar en esta hora/era global a los emergentes, economías cargadas de futuro, mercados atractivos para la inversión y el comercio internacional. MITSK son México, Indonesia, Turquía y Corea del Sur.
Emergentes en los ruedos son cuatro mexicanos, toreros cargados de futuro y sangre brava. Son los BRADS: BRandon Campos, Arturo Saldívar, Diego Silveti y Juan Pablo Sánchez.
Brandon Campos, de Querétaro
Foto: De Sol y Sombra
Arturo Saldívar, de Aguascalientes
Foto: Bernardo Pérez
Diego Silveti, de Guanajuato
Foto: Alejandro Villa
Juan Pablo Sánchez, de Aguascalientes
Foto: Ana García
“En un texto capital de las letras modernas, De la literatura considerada como una tauromaquia, Michel Leiris señala que su fascinación ante el toreo depende de la fusión entre riesgo y estilo: el diestro –nunca fue más exacta la palabra- debe afrontar la embestida sin perder la compostura. Es verdad: las buenas maneras son imprescindibles para morir y matar, al menos si se cree, como yo creo, que estos dos actos biológicos son asimismo ritos, ceremonias. En el toreo el peligro alcanza la dignidad de la forma y ésta la veracidad de la muerte. El torero se encierra en una forma que se abre hacia el riesgo de morir. Es lo que en español llamamos temple: arrojo y afinación musical, dureza y flexibilidad.”
Post (muy) recomendado: David Silveti, ocho años de ausencia,
del maestro Xavier González Fisher, de Aguascalientes









4 Deja tu opinión de aficionado:
Juan: No puedo más que agradecer la remisión que haces a mi remembranza del "Rey David" y expresarte mi esperanza, como la tuya, de que esos cuatro "emergentes" como les llamas, ocupen el lugar al que parecen estar llamados. Creo que el lío que se barrunta con la tele y los derechos de imagen les puede abrir algunos puestos, así que ojalá sepan aprovechar sus condiciones.
Un abrazo.
Ojalá sea así, Xavier. Hace falta. Tu remembranza del "Rey David" fue muy emotiva, y junto a los últimos triunfos de Silveti y Saldívar en La México, me inspiraron el post.
Un abrazo.
Juan:
Parece mentira la ilusión que nos despiertan los toreros cuando atisbamos en ellos la más mínima cualidad. No aprenderemos nunca. De don Xavier González Fisher podría decirte cualquier cosa mala para bromear, pero lo que él hace es muy serio, aunque él es el primero que saca su fino sentido del humor a la primera de cambio. Y ¿sabes una cosa? Yo he tenido el privilegio de estar con él en los toros.
Un saludo
Es verdad, Enrique. Es como empezar de nuevo. Todavía me acuerdo de un festival aquí en Badajoz al que me llevó un tío mío aficionado. Me iba contando, mientras entrábamos en la plaza, de un tal Chicuelo de Albacete, el único novillero del cartel (los demás eran figuras). Iba más ilusionado por la novedad que por los "consagrados".
Lo de ir a los toros con Xavier debe ser la repanocha. A ver si alguna vez tengo el privilegio de estar en la grada 6 de Las Ventas con vuesas mercedes.
Un saludo.
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