Cuando respiro por todas partes la mentira, y me la quieren imponer como si fuera la verdad; cuando veo y palpo todo eso, entonces me cobijo en las corridas de toros y en los hechos de los toreros, porque me enseñan la verdad, porque me enseñan a admirar el valor y la destreza en todo lo que tienen de real y positivo.
Antonio Peña y Goñi: Lagartijo y Frascuelo y su tiempo. Imprenta y Litografía de Julián Palacios, Madrid, 1887.
Antonio Peña y Goñi: Lagartijo y Frascuelo y su tiempo. Imprenta y Litografía de Julián Palacios, Madrid, 1887.
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2 Deja tu opinión de aficionado:
Juan:
Resulta curioso que cuando el buen aficionado se asfixia con tanta mentira y tanta bazofia, vuelve a tomar aire fresco en el pasado y se empapa de un mundo y de unos toreros de hace 80, 90, 100 años o más. Hoy además no eres el único en buscar aire puro. Serán las cosas de los buenos aficionados. Lo malo es que cada vez hay que echar la mirada más atrás.
Un saludo
Enrique:
Tiempos tan distintos los de Lagartijo y Frascuelo a los actuales, pero en algunas ocasiones te encuentras semejanzas en actitudes de la crítica, los aficionados, las figuras… Será que todo cambia, salvo la condición humana.
Un abrazo.
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